En el entorno macroeconómico actual de la República Dominicana, optimizar cada peso de la partida de costos fijos es una obligación para cualquier Director Financiero o Gerente General. Sin embargo, existe un error técnico sumamente común en la gestión de riesgos B2B que drena miles de pesos anualmente en total silencio: asegurar activos depreciados a su valor original.
Cuando adquiriste esa flotilla de camiones o esa maquinaria pesada para tu centro de distribución hace tres o cuatro años, registraste un valor en libros y emitiste una póliza de seguros basada en ese costo de adquisición. El problema radica en que, si has renovado esa misma póliza año tras año de forma automática sin realizar un ajuste técnico, estás cometiendo un grave error financiero.
El fenómeno del “Sobreseguro”
El código de seguros y las prácticas del mercado dominicano estipulan que, en caso de una pérdida total, la aseguradora indemnizará basándose en el valor real de mercado del bien al momento del siniestro, no en el valor que declaraste originalmente si este es mayor.
Por lo tanto, si tu camión costó originalmente US$ 50,000 pero hoy su valor depreciado de mercado es de US$ 32,000, ocurrirá lo siguiente:
- Estás pagando una prima calculada sobre US$ 50,000 (regalándole dinero a la aseguradora).
- En caso de un siniestro catastrófico, la aseguradora te pagará únicamente los US$ 32,000 correspondientes a su valor actual.
La solución: Auditorías de Activos Dinámicas
Una correcta ingeniería de riesgos exige que antes de cada firma de renovación se realice una actualización de los valores comerciales de los activos de la empresa. Ajustar los capitales asegurados a la realidad del mercado permite reducir inmediatamente el costo de la prima anual sin sacrificar ni un solo milímetro de protección real.
No dejes que la inercia administrativa dictamine tus costos. Asegurar lo correcto por el valor correcto es la base de una gestión financiera inteligente.